En 1973, una mujer llamada Dorothy Retallack publicó un pequeño libro llamado The Sound of Music and Plants (El sonido de la música y las plantas). Su libro detallaba experimentos que estuvo conduciendo en el Colorado Woman’s College de Denver, usando los tres gabinetes de Control Biotrónico de la escuela. La señora Retallack puso las plantas en cada gabinete y parlantes a través de los que tocaba sonidos y estilos de música. Ella observaba las plantas y registraba sus progresos diarios. Quedó atónita ante lo que descubrió.
Su primer experimento fue simplemente tocar un tono constante. En los primeros tres gabinetes tocó un continuo tono uniforme por ocho horas. En el segundo, tocó el tono intermitentemente por tres horas y en el tercer gabinete no tocó ningún tono. Las plantas del primer gabinete, con el tono constante, murieron en catorce días. Las plantas en el segundo gabinete crecieron abundantemente y estaban extremadamente saludables, incluso más que las plantas del tercer gabinete. Este fue un interesante descubrimiento, muy similar a los resultados obtenidos en experimentos realizados por la Muzak Corporation en los inicios de los 1940’s para determinar el efecto de la música ambiental en los trabajadores fabriles. Cuando la música era tocada continuamente, los trabajadores estaban más fatigados y menos productivos, cuando era tocada solamente por algunas horas, varias veces por día, los trabajadores estaban menos cansados, menos productivos y más alertas y atentos que cuando no era tocada ninguna música.
Para su próximo experimento, la señora Retallack usó dos gabinetes (y plantas jóvenes). Ella ubicó radios en cada gabinete. En uno, la radio estaba sintonizada en una estación local de rock y en la otra una estación de radio con una aliviante música “a medio camino”. Solamente eran tocadas tres horas de música en cada gabinete. En el quinto día, ella empezó a notar cambios drásticos. En el gabinete con la música aliviante las plantas estaban creciendo saludablemente y sus tallos estaban comenzando a inclinarse hacia la radio. En el gabinete de rock, la mitad de las plantas tenían hojas pequeñas y habían crecido débiles, mientras las otras estaban atrofiadas. Después de dos semanas, las plantas en el gabinete de la música aliviante permanecían uniformes es tamaño, robustas y florecientes, y estaban reclinándose entre 15 y 20 grados hacia la radio. Las plantas en el gabinete de rock habían crecido extremadamente altas y estaban inclinadas, la floración había decrecido y los tallos estaban inclinándose por fuera de la radio. En el día dieciséis, todas menos unas pocas plantas en el gabinete de rock estaban en estados terminales. En el otro gabinete las plantas estaban vivas, bellas y creciendo abundantemente.
El próximo experimento de la Sra. Retallack fue crear una cinta de música de rock por Jimi Hendrix, Vanilla Fudge y Led Zeppelin. De nuevo, las plantas se desviaban de la música. Pensando que quizás fuese la percusión de la música rock lo que causaba que las plantas se inclinaran por fuera de los parlantes, realizó el experimento poniendo una canción interpretada en steel drums. Las plantas en este experimento se inclinaron levemente por fuera del parlante, de todos modos no tan extremamente como hicieron las plantas en los gabinetes de rock. Cuando realizó nuevamente este experimento, esta vez con la misma canción tocada por cuerdas, las plantas se inclinaban hacia el parlante.
Después, la Sra. Retallack intentó otro experimento usando nuevamente tres gabinetes. En uno puso música clásica del norte de la India interpretada por sitar y tabla, en otro puso música de Bach para órgano y en el tercero no puso ninguna música. A las plantas las que más “les gustó” fue la música clásica del norte de la India. Tanto en los gabinetes de Bach como en los de sitar las plantas se inclinaron sobre los parlantes, pero fueron las plantas del gabinete de la música india las que más se acercaron al parlante.
Prosiguió experimentando con otros tipos de música. Las plantas no mostraron reacciones con la música country & western, lo mismo que aquellas que estaban en gabinetes silenciosos. De todos modos, a las plantas les “gustó” el jazz que les puso. Intentó un experimento usando rock en un gabinete y música clásica moderna (disonante) de compositores negativos como Arnold Schönberg y Anton Webern en otro. Las plantas en el gabinete de rock se inclinaron de 30 a 70 grados más allá de los parlantes y las plantas del gabinete de la música clásica moderna se inclinaron de 10 a 15 grados.
Hablé con la Sra. Retallack sobre sus experimentos unas pocos años después de la publicación de su libro, en esa época comencé a realizar mis propios experimentos con plantas usando un armazón de madera y una estructura clara de plástico que construí en mi fondo. Por un mes puse tres horas diarias de música de la opera negativa Moses y Aaron de Arnold Schönberg y por otro mes puse tres horas diarias de música positiva dePalestrina. Los efectos fueron claros. Las plantas expuestas a Schönberg murieron. Las plantas que escucharon a Palestrina florecieron.
En estos experimentos, básicos y no completamente científicos, tenemos la génesis de la teoría de la música positiva y negativa. ¿Qué es lo que lleva a la planta a crecer o morir, a moverse hacia una fuente de sonido o alejarse de ella?
Fuente: Dovesong












